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At a moment when the United States is reassessing its own democratic tensions, Letters from Venezuela offers a perspective born in a country that has endured—sooner and with greater intensity—the fractures that now unsettle consolidated political systems. Written from Caracas, these letters do not seek to explain the exceptionalism of a petro-state; rather, they connect national experience with the global debate on freedom, citizenship, development, and power.
The book combines intellectual rigor, serenity, and pedagogical clarity—a public ethic essential for navigating the complexities of the twenty-first century. Its architecture brings together key fields—political economy, democratic theory, moral philosophy, civic pedagogy, and historical analysis—and, through an epistolary narrative that avoids stridency, recovers a reflective and civil tone rarely found in times of polarization. It examines how a state is captured, how citizens resist, and which principles can guide the restoration of a republic grounded on solid institutions and a possibilist hope: the capacity to identify real options for freedom even amid collapse.
This is not simply a book about Venezuela; it is a reflection on the creation and stewardship of a social order in which we can live with dignity. It invites the reader to observe their own environment from a clarifying distance, reconsidering the Republic as a shared project to which foreign support, if ever required, must remain temporary, like scaffolding; for freedom is not tutored—it is built from the sovereignty of those who inhabit the house.

El 28J ha venido a sumarse al conjunto de fechas que identifican coyunturas críticas en la historia venezolana. Estas coyunturas suponen un antes y un después. Son catalizadoras de procesos latentes que han venido acumulándose y que emergen, a veces de manera abrupta, para generar transformaciones irreversibles. A partir de estos momentos cruciales varios caminos se abren, sin que pueda conocerse, a priori, en cuál de ellos la sociedad mantendrá su tránsito. Esto es lo que, en teoría de sistemas, se denomina punto de bifurcación: una crisis en la que quienes conforman un sistema están conjuntamente decidiendo, con mayor o menor consciencia, cuál de los caminos alternativos será seguido y qué nuevo sistema será erigido.
Desde esta perspectiva, el 28J representa la expresión definitiva del rechazo hacia Maduro y al proyecto chavista, acumulado a lo largo de varios años. También es el afloramiento de una visión sobre un orden democrático y liberal que se ha ido fortaleciendo en los venezolanos y que hoy encarna, sobre todo, MCM. Los venezolanos, en ejercicio de su soberanía popular, manifestaron estas referencias en una jornada histórica, algo que ya no puede ser alterado, ocultado u olvidado.
El presente estudio, escrito por Roberto Casanova y Felipe Benítes, pretende ofrecer una mirada lo más completa posible sobre el 28J, especialmente para el público no venezolano. En tal sentido, aspira a ubicar los eventos de ese día en un contexto histórico, identificar las estrategias, tanto políticas como electorales, seguidas por los actores políticos, interpretar los acontecimientos del 28J y los días sucesivos y considerar sus posibles implicaciones futuras.

En un tiempo en el que la escritura política tiende a oscilar entre la estridencia y la complacencia, Bifocales: ensayos para uso ciudadano adopta un tono singular, casi insólito: firme sin violencia, crítico sin descalificación, beligerante pero orientado a la reconstrucción de la república como tarea posible.
En la obra se advierten tres rasgos esenciales: un sentido pedagógico que aspira a orientar la reflexión ciudadana; un liberalismo abierto y sensato, dispuesto al diálogo con otras corrientes y enfoques contemporáneos; y la misma vocación fundadora que ha animado a generaciones de ciudadanos, cuyos esfuerzos por abrir caminos de libertad, progreso y convivencia han creado un hilo de oro que atraviesa nuestra historia.
Organizado en cuatro partes —resistencia frente al poder autoritario, elecciones en autocracia, modelos para pensar una mejor sociedad y reflexiones sobre la trans-formación venezolana— el libro ofrece recursos conceptuales, interpretaciones críticas y propuestas normativas para comprender y actuar en escenarios complejos.
Bifocales se propone, en definitiva, afrontar dos desa-fíos centrales: recuperar la democracia y la libertad como principios irrenunciables y asumir el reto del desarrollo como condición para una convivencia digna y sostenible.

Pienso, parafraseando a Ortega y Gasset, que yo soy yo y Venezuela, y si no la salvo a ella no me salvo yo. Por ello, al igual que usted, lector, necesito alguna claridad sobre mi circunstancia y sobre qué hacer en ella. En este libro compilo parte de mi búsqueda. He agrupado los textos en función de una idea: saber colocarnos vitalmente, en forma alternada, en dos «modos». El modo rebeldía que, fundado en la dignidad que cada uno reconoce en sí mismo y en los otros, y que exige sea respetada por todos, nos debe conducir a persistir, con creatividad y coraje, en el enfrentamiento a la dictadura. El modo transformación que, orientado a dar forma a un orden social de libertad, prosperidad y solidaridad, nos debe impulsar a encontrar las mejores ideas y soluciones, y a ponerlas en práctica en cualquier contexto y en nuestras propias vidas, sobre todo, cuando hayamos acabado con la usurpación. Todos somos protagonistas de la historia venezolana y hemos ido aprendiendo que solo merecen la libertad los pueblos que están dispuestos a defenderla. Una invitación aparece reiteradamente en esta obra: elijamos la esperanza creadora.

Una sociedad deseable debe lograr armonizar el respeto a la dignidad de las personas con el desarrollo de sus capacidades y oportunidades para crear riqueza y cultura. Esta premisa fundamental está en la base de la doctrina ordoliberal, que fue originalmente propuesta por los teóricos de la llamada Escuela de Friburgo y que ha inspirado siempre a la economía social de mercado como forma de organizar la realidad socioeconómica.
Roberto Casanova, en Dignidad y desarrollo, nos ofrece un viaje a las profundidades epistemológicas y morales de este proyecto, a su significado social y científico, y a sus implicaciones políticas y democráticas. Construye así una narrativa fundacional, una caracterización exhaustiva y una lectura original de la economía social de mercado.
Se trata de un abordaje holístico, desde la interdisciplinariedad que exige la complejidad del mundo, pero con fineza didáctica, fácil de aprehender incluso para el inexperto en la temática. Por todo esto, leer este libro es una experiencia de aprendizaje que abre los ojos a nuevas posibilidades de entender la economía, pero también da vida a la esperanza de pensar que un orden social más justo y libre es totalmente posible.

«En la lista de variados y buenos intentos por explicar nuestra casi secular y compleja situación, esta segunda edición de Un sueño para Venezuela ofrece una interpretación integral sobre el problema venezolano, nutrida no solo por la evolución personal de los autores, sino también por muchos años de intercambio y experimentación pedagógica
desde la asociación civil Liderazgo y Visión […] un esfuerzo intelectual que no solo es integral y pedagógico, sino que está también dotado de conciencia histórica, dando cuenta sobre los problemas que nos aquejan y conectándolos con la experiencia de otras naciones y la nuestra. No es un ejercicio onírico con su carga de irrealidad o alucinación. El título que le ha servido siempre de nombre al libro y sus proyectos, es una instigación para que, de forma analítica, ordenada y esperanzada, los venezolanos podamos establecer los elementos de nuestra problemática, las causas de su persistencia y feroz agravamiento, las formas de superarla de acuerdo a nuestras capacidades y la
visión de lo que podríamos ser a la vuelta de una generación.
Se trata de echar mano de nuestros mejores activos, incluyendo patrones de la cultura, para organizarlos bajo formas institucionales incubadoras y generadoras de bienestar.
Como rezaba una hermosa frase del proyecto pedagógico de teatro de calle con el que recorrimos varios estados: somos como quien vuela papagayos, con la mirada en el cielo y los pies en la tierra».
Del Prólogo, escrito por Felipe Benites y Alonso Domínguez

La economía social de mercado, base de la recuperación de Alemania después de la Segunda Guerra Mundial, «surgió como una manera concreta de combinar la libertad y el bienestar de las personas». Es un enfoque que toma distancia del capitalismo rentista, del socialismo estatista y del neoliberalismo. Promueve, en tal sentido, la libertad individual y la propiedad privada, la competencia y el espíritu emprendedor, la solidaridad y la inclusión social.
Casanova nos plantea en este libro la aplicación de esta doctrina como una «alternativa deseable» en un tiempo en que las economías del mundo requieren fórmulas de crecimiento factibles y sostenibles que garanticen el crecimiento de sociedades innovadoras, participativas y materialmente satisfechas.
Casanova plantea “la necesidad de equilibrar el poder en nuestras sociedades, de liberar al Estado y a la economía de la captura de renta, de promover la competencia y el emprendimiento, de apoyar solidariamente a los sectores rezagados, de ofrecer oportunidades educativas a todos, de dialogar públicamente sobre los problemas colectivos y sus soluciones”.
“Libertad, emprendimiento y solidaridad” es un texto esclarecedor, escrito sin tecnicismos para el lector no especializado, que nos permitirá comprender los principios de una corriente de pensamiento económico renovadora y de probado éxito.

Una visión es una mezcla de ideales y de concepciones. Es un esbozo de la sociedad en la que deseamos vivir pero también de la sociedad en la que creemos vivir. Es, en cierta forma, una narración que nos sirve para organizar al mundo, para dotarlo de sentido y de dirección, para actuar en él. En este trabajo se presentan, de la manera más sistemática y completa posible, las dos visiones de nuestra sociedad que hoy se hallan en colisión. Por una parte, la “Visión Neocomunista”, que pretende enmarcar el relato de la patria mítica y de la emancipación en la interpretación marxista de la historia como lucha de clases, con el fin de alcanzar la utopía de la sociedad de iguales. Por la otra, la “Visión Creadora”, que propone nuestra conversión en una sociedad libre y plural orientada a la realización de los derechos humanos y al despliegue del potencial creador de las personas. Cuál de estas dos visiones habrá de predominar en el sentir y en el pensar de los venezolanos, es el tema fundamental de nuestro tiempo. Es bueno advertir que la distinción entre una “Visión Neocomunista” y una “Visión Creadora” no se corresponde con la distinción entre el llamado chavismo y la oposición democrática. Sostenemos que la visión neocomunista es defendida sólo por un sector del chavismo mientras que la visión creativa es o podría ser compartida tanto por una buena parte del chavismo como por prácticamente la totalidad de la oposición. El desafío que los venezolanos enfrentamos es recrear nuestra comunidad política para poder enrumbarnos hacia un futuro de paz, libertad y bienestar. Quizás la “Visión Creadora” pueda servir a ese propósito.